Trabajo basura
Siempre hay titulares que a uno le hacen gracia, y estoy seguro de que es la reacción que muchos periodistas buscan al redactarlo. Lo cual no me parece mal, ojo. Aunque a veces se pasen. Hoy he visto este:
Y después del aturdimiento inicial, y la relectura del titular, por si acaso, me he quedado realmente intrigado. Pero bueno, este hombre, ¿en que clase de cárcel estaba? ¿A eso lo llaman cárcel? Hay mucha gente libre que solo tiene dos o tres orgasmos a la semana, y algunos al mes. No deberían publicar este tipo de noticias.
Pero aquí no acaban las preguntas ¿Qué clase de trabajo tenía? ¿Probador de consoladores? ¿Probador de vaginas en lata? Esto si que es una rehabilitación. Quizás trabajaba en las duchas del presidio, ya se sabe, preparándose para ser jefe, o inspector de hacienda, cuando saliese se la cárcel.
Pero, lo que mas me ha llegado al alma es que ahora exija una indemnización y no se rían en su cara cuando fue a decirlo. Si tanto le molestaba estar todo el día corriéndose podría haberse quejado en la cárcel ¿no? Pues no, callado como una puta, "es que es lo que hay", "hay que aguantarse", "hay trabajos peores"… ¡y tanto! ¡Mamón!
El hombre dice que de tanto correrse ya no le queda sustancia. Técnicamente lo que le ocurre es una combinación de dos trastornos. Primero el llamado "trastorno de tener más cara que espalda" y segundo el trastorno, es conocido como "se te ha secado el cerebro a base de pajas". El pobre ha confundido "los espermatozoides" que se generan a razón de 150 millones por día, con "las neuronas", que naces con una cantidad y a partir de ahí solo mueren, (o eso dicen).
A mi me da que lo que le pasa al Sr."Tienda de Campaña" (como le bautizaron en la cárcel) es que quiere comprarse otra maquina como la que usaba en la cárcel para tenerla en su casa, y si le sobra algo gastárselo en porno.
Pd: Es que nadie en la lavandería de la cárcel dio la voz de alarma?
















Hablando de cine, la mayoría de las veces se va con ilusión ¿no? Uno elige una película que le interesa, hace cola, compra unas entradas, y se dispone a pasar un buen rato sin molestias externas, centrado en la película. La mayoría de los cines de ahora tienen unas buenas butacas, espacio para los pies, hueco para la bebida, disposición –anti cabezones- y un equipo de sonido impresionante, de esos que te podrían romperte los tímpanos.



